
San benito del Cerro de la Cruz de la Misiòn Carache
Realizan esta manifestaciòn durante 58 años desde la poblaciòn de La Laguneta y Juana Francisca Materano Montilla( de Trompetero) 21-Agost-1935 lo trajo por herencia esta tradiciòn y promesa a Carache en la actualidad quienes estan a cargo de las actividades es el grupo "Mama Juana" realizan las Romerìas, Velorios
San Benito de Palermo. O Benito "Palermo", como le dicen. Llamado El Negro, o El Moro. Hijo de esclavos africanos oriundos de Mauritania, en el Norte de África. Nace en aquella Sicilia de la Magna Grecia, que tantos mártires cristianos produjo en tiempos de las persecuciones imperiales, y tantos esclavos había dado a la arena de los circos. Niñez y juventud se consumen, como rochano de pastorea y pastor él mismo. De gran ingenio y diligencia en la labranza, consumado gañán, lector de "cabrillas", y artesano de aperos, logra acumular el precio de su rescate. Compra una yunta de bueyes con la que trabaja "por su cuenta". Tocado de la fe, se hace anacoreta, el camino místico de Rosalía. Frisando los 25 años funda un convento franciscano, cuya Orden ha abrazado, en Monte Pellegrino, cerca de Palermo, La poca costumbre de ver un negro vistiendo traje clerical, fue motivo para que a Benito lo agrediesen con burlas y hasta maltratos, lo que soportó con humildad, no sin padecer físicamente el esfuerzo de la contención. En cierta oportunidad, lo que pudo haber sido un acceso hipertensivo, le provocó una fuerte hemorragia nasal.
Algunas veces se le atribuye a Benito de Palermo "el verbo sublime" y la facundia del San Benito de Nursia, fundador de la Orden Benedictina, Padre de la Iglesia cuya vida cabalga entre los finales del siglo v y comienzos del VI (480-543), Este de Palermo es del siglo XVI, con la humildad como su mayor atributo, junto con su extrema bondad. Sus émulos americanos van a ser San Francisco Javier, Patrono de los esclavos en la Cartagena de Indias, y San Martín de Porres, que empezó a hacer milagros "por Juego", con cosas triviales. La muerte de Benito de Palermo acaece en esa ciudad, en 1589.
Una vieja Novena del Santo, en florido lenguaje gongorino, exalta sus virtudes y celo místico:
"Portentoso Padre Benito de Palermo. Esplendor de la región seráfica, ejemplar de virtudes y espejo de santidad, sol místico a quien las sombras de su color añaden belleza. La santidad es, en su oscuridad, la mas clara antorcha".
Y, por supuesto, no habrían de faltarle "loas", y "gozos":
GOZOS
El espíritu abrasado
de caridad os inflama
y por eso tenéis fama
de milagroso encumbrado;
así lo confiesa a gritos
todo el mundo en general.
Líbranos de todo mal.
A ciegos, cojos, quebrados,
en sus males remediáis,
y del sepulcro sacáis
los muertos resucitados,
y según yo lo medito,
sois remedio universal.
Líbranos de todo mal.
Benito pertenece a esa estirpe celestial de intercesores eminentemente familiares, a diferencia de otros santos respetuosamente distantes, A Juan se le dice "cabeza pela" y se le zarandea. A Rosalía. Antonio y Benito, se les tutea, se les reclama, se les regaña y se pelea con ellos. Son santos parranderos, son santos del pueblo. Los otros son de sus Señorías.
Si la Chiquinquirá había llegado a costas zulianas nauta in tabula sacra, Benito llegó con los esclavos negros al Gibraltar lacustre.
La falta del relato histórico de su devoción en nuestras tierras, está muy cumplidamente sustituida por el mito, por la leyenda.
En España estuvo difundido el culto de San Benito de Palermo, desde finales del propio siglo XVI. De esa centuria data la Tabla policromada existente en el Museo Provincial de Valladolid. Y en Cataluña es muy popular el “Beneditíño", cariñoso diminutivo que lo distingue del Benedicto de la Regla.
En el Medioevo se le dijo "Babilonia" a Roma, tal vez para homologar la capital cristiana del Lascio, a la metrópoli de Nemrod en el Caspio, centro de las antiguas religiones orientales.
Quiere la leyenda que Benito sea el producto de unión adulterina de la esposa de un "Rey de Babilonia" con un negro que le servía de esclavo. La reina adúltera repite con su hijo negro lo de Moisés, lo coloca en una pequeña cuna-balsa de junco y lo echa al río. Lo rescata Santa Efigenia, quien lo educa. Luego alcanzará la santidad,
Quiere la otra leyenda que el esclavo de un barco negrero establezca amistad con el cocinero portugués, quien regala al esclavo una imagen del santo. En una tormenta el santo salva la tripulación, pero el esclavo pierde la imagen en la pelea con el agua. Ya en Gibraltar el negro sufre enfermedad que lo postra. Benito lo cura con un nuevo milagro. El negro agradecido trata de reproducir al santo en una talla de madera, y a falta de mejor pintura, lo pinta con hollín y aceite de coco.
Ciro Urdaneta Bravo, en su "Maracaibo, Historias y Leyendas", agrega una tercera. El diálogo entre Jesucristo y San Benito. Cristo le ofrece a Benito como día el Viernes Santo y Benito protesta, le asignan entonces el 27 de diciembre. El Santo pide una semana para celebrarlo, como lo hace todavía en Gibraltar, Bobures, Betijoque y Chejende.
Todos los pueblos de la costa Sur del Lago son devotos de San Benito. Gibraltar le hace fiesta el 27 de diciembre, Bobures le hace procesión el 1" de enero. La tradición se difunde a derecha e izquierda de Gibraltar, por dos vías, la oriental, por el camino de Los Carora, va a Monay, Quediches, El Empedrado, y sigue a San Miguel y Siquisique, y otros pueblos del Estado Lara. Por Palmarito coge para Mérida, Las Piedras, San Rafael; y a pie se va para Betijoque y Sabana Libre, Granados y Sabana Grande.
Después de la Virgen de la Candelaria, el santo de mayor devoción , es San Benito, que con Isidro, San Juan y Rosalía, forman la devoción de santos cosecheros. San Benito de esta parte alta del Estado Trujillo , como ya se indico,

se difunde a lo largo de la cordillera trujillana en sus estribaciones del noroeste, Carache, La Concepción de Carache, Chejende son las localidades donde mas se ha arraigado esta tradición; en esta ultima población está domiciliado en Nariguete. Por 1910 lo tuvo en Monay una “Esclava del Santo”. En rústico cobertizo se le rendía culto y desde allí salía a sus parrandas. Esta buena señora le entregó antes de morir, al Padre Domingo Antonio Arellano, quien encargó de su culto a la señora María del Rosario Márquez; ella se convierte por este mandato, en la “Esclava” chejendina del Santo. Después continua la “Esclava” Carmen Arrieche, nieta de María del Rosario.
A la usanza de los viejos santos “amos” y mandones, Benito tiene su Capilla, su Esclava, sus Vasallos, sus capitanes, su tropa, sus tambores y sus banderas.
San Benito tiene un Capitán mayor, y cuatro Capitanes que se ocupan de diversos menesteres durante las ceremonias. Capitán “recogedor de promesas”; Capitán “cargador de promesas; capitán “de agua y comida” (en los velorios) y Capitán “apartador”, que se encarga de “hacerle sitio a los vasallos bailadores”.
En su casa y capilla puede recibir “promesas” y aceptar velorios. De su capilla sale con la imprescindible aquiescencia de la Esclava, a la que se "pide" el santo con antelación. Sale a las siguientes funciones:
Romería. Para recoger promesas,
Rogativa. A solicitud de los habitantes de algún caserío o comarca, cuando el prolongado verano amenaza con agostar cosechas o secar manantiales.
A un velorio. Gran promesa que reviste características especiales.

Los tambores. Los Chimbangueles cuentan con cinco tambores: Mayor, segundo y tercero; respondón, medio-golpe y requinto. Los de Chejende actualmente son cinco: el arriero, el medio golpe, la requinta, la media requinta y el tambor mayor. Hubo un sexto tambor, hoy en desuso, la contrarrequinta, de muy difícil ejecución ("un tambor muy bravo" nos informó Miguel Velásquez). El arriero es el marcador del paso, con un golpe duro, seco y continuo. Su vivacidad señala el ritmo del conjunto. El medio golpe, sigue su paso con dos percusiones seguidas, una pausa y dos nuevas percusiones, la pausa la marca el tamborero con "la mano libre" sobre el parche. Decimos, mano libre, pues los tambores cuelgan por medio de una cincha sobre el hombro del tamborero "a la bandolera". La requinta tiene un tono agudo y un ritmo acelerado. La media requinta da el más agudo de los tonos y tiene el más vertiginoso de los ritmos, su ejecución requiere gran maestría. Por último, el tambor mayor, de marcha lenta y tono grave, acompaña pausadamente los otros tambores.
Al abandonar su capilla en recorrida. San Benito sale con su corte de capitanes y vasallos, al son de los tambores, enarbolando la bandera amarilla con letras negras.
Benito se va
regando las flores.
Y deja su capilla
llenita de olores.
Digamos que viva
la bandera amarilla.
Le canta Benito
sentado en su silla

.
Al detenerse en alguna casa para ser "besado" por la familia, o recibir una promesa, se iza en la puerta la bandera amarilla, en señal de "detenida". Los vasallos que se hubiesen rezagado, apresuran el paso para cumplir en el sitio de la "detenida", sus respectivas obligaciones.
Al llegar a un poblado, se cambia de bandera. Se enarbola la bandera blanca con letras rojas, cuya leyenda dice; "Fiesta de Benito".
Ha llegado Benito
regando las flores.
Y a todas las casas
le deja sus olores.
Benito se va
regando las flores.
Y deja las casas
llenitas de olores.

¿En qué consisten las promesas al santo? en dinero, en ex-votos, en especies, incluso animales, en aguardiente, "para llevar" o para "bailárselo allí mismo", en velas.
La casa improvisa altar, y el Capitán dialoga con el santo:
Óigame San Benito
lo que le vengo a hablar.
Es una promesa
que le van a pagar.

El velorio. Es la fiesta por excelencia, de San Benito. Se promete un velorio en graves contingencias o tribulaciones, cuya casuística es innumerable- Se paga el velorio en señal de que el Santo "se ganó la promesa". La casa donde va a celebrarse el velorio se convierte en el centro de atracción del lugar. Desde temprano comienzan a llegar los " convidados" de "afuera". En la casa campesina, muebles y menajes del vecindario se ponen a contribución.
El santo es colocado en altar o paramento profusamente adornado. El Capitán mayor cine la "saya", desflecado delantal de palmiche, y presenta al santo el Velorio en nombre de los oferentes, mediante el canto-diálogo:
Óigame San Benito.. .
lo que le vengo a hablar. . .
Este es un velorio
que le van a pagar.
Al son incansable de los tambores se canta:
Negra fue Santa Efigenia
la madre de San Benito,
Negros fueron los tres clavos
con que clavaron a Cristo.
EL BAILE DE LA MEDIA BOTELLA

Uno de los componentes rituales de mayor jerarquía en el velorio, es el "baile de la media botella". En el suelo, frente al santo, se coloca la botella de aguardiente, sobre la cual se danza con particular y equilibrada coreografía, de pasos muy bien aprendidos. Es un baile individual al compás de tambores y canto, o pueden ejecutarlo 2 bailadores.
La media botella
la voy a bailar.
Con mucho cuidado
no se vaya a quebrar.
Y se baila botella tras botella. Cuando se tarda en traerla, los vasallos la reclaman
Dónde está la "porronga"?
—la quiero bailar
Dónde está la porronga?
—la quiero bailar.
La petición la hace el vasallo-coreuta con acompañamiento del resto de los vasallos.
Cuando los capitanes notan que la vivacidad del ritmo, la cadencia de los tambores, languidece, estimulan al marca-paso (arriero) con su grito: Arrierooooo!! o Arriba Chocho"! (al conjunto de San Benito se le llama los chochos). O con esta canta:
La flor amarilla
y la colorada.
Dice San Benito,
arriero no para,

Durante el velorio se produce en determinados momentos, un cambio de "tonada" en los tambores. De especial cadencia es la "chimbonga", posible contracción de "chimbánguel".
Dentro de la coreografía por parejas, destaca en el festival una especie de danza "armada", que recuerda las danzas de "acuchilladores", danzas "de espada" y de "puñales", de antiquísimo origen en Italia, con el nombre de "matachins", escenificadas en "momerías" y "mourisquettes" "profanos", y luego en los bailes devocionales "a lo divino". Recuerda, por supuesto, la batalla del Tamunangue. Este desafío de San Benito lo ejecutan dos capitanes, llevando por "armas", una flor cada uno, o un "cabo" de vela,
Ay, Ay, Ay sampablera
que te pica el pescao!!
Yo a Moporo no voy
a bailar empinao.
Yo a Moporo no voy
—a bailar empinao.
Si te pica el pescao
no te dejéis picar.
Si te pica el pescao
—no te dejéis picar.
Si te patea la muía
no te dejéis patear.
Si te patea la muía
—no te dejéis patear,
Si te coge en el suelo
te puede matar.

Los vasallos-bailadores se agazapan, contorsionan y yerguen, dibujando en el aire "molinetes" y "barre-campos", enfrentándose "en guardia ", arremetiendo o "atajando", al tiempo que se canta, señalando hacia el santo:
Yo tengo puñal
pero no p'a matar.
Es p'a la defensa
de mi General.
Es p'a la defensa
de mí General.
Y de tiempo en tiempo, se estimula al arriero.
Le digo a los tamboreros
que no dejen de tocar.
Dónde está la botella,
la queremos bailar.
Dale gracias a Dios,
que llegó el manantial.
Dale gracias a Dios
—que llegó el manantial
El dueño del velorio
se ha sabido portar.
El dueño del velorio
—se ha sabido portar.
San Benito en la tierra
con su poder obrará,
Mi padre San José
le floreció la vara.
Ay , Ay, Ay Sampablera"
que te pica el pescao.
Ay, Ay, Ay Sampablera"
que te pica el pescao. . .
Yo a Moporo no voy
a bailar empinao,

Riquísima es la variación del baile en la fiesta de Benito, sin faltar "fundidos" y "arrodillamientos".
Con el aguardiente de las "medias" botellas o "porrongas", se baña al santo. El "miche" se recoge y consume ritualmente, por capitanes y vasallos. Se reparte aguardiente a vasallos, capitanes, tamboreros y circunstantes, "hasta decir ya'stá bueno". Se come el sancocho de medía noche en los velorios de tronío, los "veloriones", como se los llama.
A la mañana siguiente se despide Benito "regando las flores". Pero antes, a la hora del alba, se le canta "su" Avemaría:
Ya es hora de darle
1' Avemaría al Santo.
Déjenme mi Santo negro»
que yo no lo quiero blanco.
En el ambiente queda flotando el recuerdo del "chocho". Las viejas palabras —ahora sin sentido— del bozal negro, del yoruba, mandinga o congo, deambulan por los aires, como ciego sin bordón.
Chocho, "belecé".
Agua p'a los gallos
que se mueren de "sé". . .
Investigación realizada por:
Gonzalo Trompetero 2013
Lic Alexis Emigdio Álvarez
Coordinador de Cultura del municipio Carache
Festival mayor de las artes- capitulo danza
Trujillo edo Trujillo 2009
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