jueves, 3 de septiembre de 2026

Reseña Historica de San Benito de Palermo: De Sicilia a la Fe de Carache

‎San Benito de Palermo, conocido universalmente como "El Moro" o "El Negro", representa uno de los fenómenos de sincretismo, fe agraria y resistencia cultural más profundos del mundo católico. Aunque su vida transcurrió en la Sicilia del siglo XVI, su figura cruzó el Atlántico para convertirse en el custodio espiritual de los campos, las cosechas y las identidades comunitarias en el Occidente de Venezuela. En los Andes trujillanos, y de manera muy particular en el territorio de Carache, su devoción trasciende el marco del templo para integrarse en la vida cotidiana, las promesas de salud y la herencia musical local.

‎I. ORÍGENES, INFANCIA Y CONTEXTO HISTÓRICO EN SICILIA (1524–1547)

‎Benito Manasseri nació entre los años 1524 y 1526 en el pueblo de San Fratello (conocido en dialecto galoitálico como San Frareu), una localidad fortificada en la provincia de Mesina, al norte de la isla de Sicilia, Italia.

‎Su contexto familiar estuvo marcado por la diáspora y la esclavitud africana en el Mediterráneo. Sus padres, Cristóbal Manasseri y Diana Larcan, eran descendientes de hombres traídos del continente africano que habían sido bautizados y asimilados en el territorio siciliano. Cristóbal y Diana trabajaban como jornaleros y siervos bajo el patronato de terratenientes locales. Debido a la intachable conducta, lealtad y rectitud moral de los esposos Manasseri, sus patrones les concedieron un privilegio extraordinario para la época: declarar que su primer hijo nacería completamente libre del lazo de la servidumbre jurídica. Ese primogénito fue Benito.

‎Durante su infancia y primera juventud, Benito se dedicó enteramente a las labores del campo, trabajando como pastor de ganado y jornalero a destajo. Desde muy temprana edad, manifestó un temperamento pacífico, introspectivo y una inclinación natural hacia la oración contemplativa. Debido a su origen étnico y su tez profundamente oscura, Benito fue blanco frecuente de burlas, insultos y discriminación por parte de otros jornaleros de la región. Los testimonios históricos de su proceso de canonización recogen que el joven pastor jamás respondió con violencia o resentimiento; por el contrario, soportaba los agravios en silencio, compartía sus escasos alimentos con los más desfavorecidos y respondía a las ofensas con bendiciones, lo que comenzó a llamar la atención de los habitantes de San Fratello, quienes intuían en él una madurez espiritual fuera de lo común.

‎II. ETAPA EREMÍTICA Y LA DISCIPLINA FRANCISCANA (1547–1589)

‎Hacia 1547, cuando Benito contaba con unos 21 años de edad, se produjo un encuentro que cambiaría el rumbo de su vida. Jerónimo Lanza, un noble siciliano que había abandonado sus bienes materiales para vivir en estricta pobreza y contemplación, lo invitó a formar parte de una naciente comunidad de ermitaños que seguían de manera rigurosa la espiritualidad de San Francisco de Asís.

‎Benito vendió sus escasísimas pertenencias, distribuyó el dinero entre los pobres y se retiró con Lanza a los parajes solitarios de las montañas cercanas, habitando en cuevas y ermitas en el monte Peregrino, cerca de Palermo. En este aislamiento, Benito pasó más de una década entregado a los ayunos prolongados, la penitencia y la oración perpetua. Su fama de hombre de Dios creció tanto que, tras la muerte de Jerónimo Lanza, los demás ermitaños eligieron a Benito como su guía espiritual y superior, a pesar de su juventud.

‎Sin embargo, el panorama eclesiástico cambió a mediados del siglo XVI. En el marco de las reformas del Concilio de Trento, el Papa Pío IV ordenó la disolución de los grupos de ermitaños independientes, instándolos a integrarse a órdenes religiosas oficialmente constituidas bajo una regla aprobada. Acatando la voz de la Iglesia con total obediencia, Benito bajó de la montaña en 1562 e ingresó como hermano lego (monje dedicado a los trabajos manuales, sin ordenación sacerdotal) a la Orden de los Frailes Menores (Franciscanos Recoletos), fijando su residencia definitiva en el Convento de Santa Maria di Gesù, situado en las faldas del monte Grifone, en las afueras de Palermo.

‎III. EL PRIOR ANALFABETO Y LOS MILAGROS DE LA COCINA

‎Dentro del convento, Benito solicitó que se le asignara el oficio más humilde y apartado: el de cocinero. Durante años, la cocina del convento se transformó en su verdadero santuario interior. Allí combinaba el trabajo físico pesado (cargar leña, limpiar los fogones, preparar ollas comunitarias) con un estado de oración mística continua.

‎A pesar de ser completamente analfabeto —no sabía leer ni escribir, y apenas hablaba el dialecto siciliano—, Benito poseía una comprensión teológica tan profunda y un don de discernimiento tan extraordinario que teólogos, obispos, nobles y eruditos viajaban desde Palermo para pedirle consejo espiritual. Su reputación de santidad y prudencia obligó a la comunidad de frailes a tomar una decisión inaudita en 1578: de manera unánime, eligieron a Benito como Prior (Superior) del Convento de Santa Maria di Gesù. Benito intentó rechazar el nombramiento alegando su ignorancia académica y su condición de simple hermano lego, pero la obediencia franciscana lo obligó a asumir el cargo.

‎Durante su período como Prior, el convento floreció en disciplina, caridad y paz interna. Benito gobernó con el ejemplo: era el primero en limpiar los pasillos, el más riguroso en el ayuno y el más compasivo con los frailes enfermos. Al finalizar su mandato, declinó cualquier tipo de honores y solicitó regresar de inmediato a su antiguo puesto de cocinero.

‎Fue en la cocina donde la tradición religiosa registra sus milagros más famosos, tales como la multiplicación de panes y alimentos en épocas de extrema escasez en Palermo, la curación instantánea de enfermos que acudían a la portería del convento y el don de profecía. Benito Manasseri falleció santamente en el convento el 4 de abril de 1589, a la edad aproximada de 65 años, rodeado por una multitud que ya lo aclamaba como el protector del pueblo de Palermo.


‎IV. EL CAMINO A LOS ALTARES Y LA INCORRUPCIÓN DE SU CUERPO

‎La devoción popular hacia Benito se desató inmediatamente después de su muerte. En 1592, apenas tres años después de su deceso, se realizó la primera exhumación de sus restos con el fin de trasladarlos a una capilla más digna. Para sorpresa de los médicos y autoridades eclesiásticas de la época, el cuerpo de Benito fue hallado completamente incorrupto, flexible, con su piel morena intacta y despidiendo un aroma dulce. Este fenómeno de incorrupción se mantuvo constante a lo largo de las centurias, siendo verificado y certificado en sucesivas inspecciones canónicas.

‎El proceso de formalización de su santidad por parte de Roma fue largo, debido a los complejos trámites de la época y las dinámicas políticas europeas. Finalmente, el Papa Benedicto XIV lo declaró Beato el 11 de mayo de 1743, y décadas más tarde, el 24 de mayo de 1807, el Papa Pío VII lo canonizó oficialmente, convirtiéndose en uno de los primeros santos negros en la historia de la Iglesia Católica moderna, transformándose en un símbolo de orgullo y dignidad espiritual para las poblaciones afrodescendientes de todo el mundo.



‎V. LÍNEA DE TIEMPO DEL DESASTRE Y RESCATE DE LAS RELIQUIAS EN ITALIA (2023)

‎Durante más de cuatro siglos, los restos incorruptos de San Benito reposaron dentro de una magnífica urna de plata, madera dorada y cristal en la capilla lateral de la Iglesia de Santa Maria di Gesù en Palermo, Sicilia, siendo el destino de peregrinaciones internacionales. Sin embargo, en el año 2023, la tragedia conmocionó al mundo cristiano:

‎• 25 de julio de 2023 (El Siniestro): Una ola sin precedentes de incendios forestales avivados por temperaturas extremas y vientos de siroco azotó las colinas que rodean Palermo. Las llamas devoraron la vegetación del Monte Grifone e ingresaron con violencia al complejo del convento y la iglesia histórica. El fuego destruyó el techo del templo, el altar mayor y envolvió directamente la capilla donde se custodiaba al santo. El calor extremo calcinó las estructuras exteriores, rompió los cristales protectores, consumió el ropaje de tela y causó daños severos y directos sobre los tejidos blandos e incorruptos del cuerpo de San Benito.

ACCEDE AL VIDEO INCENDIO DE PALERMO 

‎• Julio - Agosto de 2023 (El Rescate y Resguardo): Tan pronto como los bomberos controlaron las llamas, los frailes franciscanos, junto con arqueólogos, historiadores y expertos de la Universidad de Palermo y del Jardín Botánico, ingresaron al recinto en ruinas. Con un cuidado extremo y el uso de técnicas de rescate patrimonial, recolectaron uno a uno los restos óseos, cenizas y fragmentos carbonizados que lograron resistir la fuerza del incendio.

‎• Actualidad: Los fragmentos rescatados fueron depositados de manera provisional sobre telas litúrgicas blancas y trasladados a laboratorios especializados de conservación en Sicilia. Actualmente, un equipo multidisciplinario trabaja en la estabilización, inventario y consolidación de las sagradas reliquias óseas remanentes, con el fin de reconstruir un relicario digno que permita devolver al "Santo Moro" a la veneración de los fieles en un templo reconstruido.

‎VI. LA EXPANSION TRANSATLÁNTICA: LLEGADA DE LA DEVOCIÓN A VENEZUELA Y LOS ANDES

‎El culto a San Benito de Palermo llegó al territorio venezolano durante el período colonial, específicamente a principios del siglo XVII (entre los años 1600 y 1630). Los misioneros españoles, en especial los frailes franciscanos, y los propietarios de haciendas utilizaron la figura de este santo de origen africano como una herramienta pedagógica para la evangelización y la integración espiritual de la población africana traída en condiciones de esclavitud para las faenas en las plantaciones de cacao, caña de azúcar y café.

‎La población afrodescendiente de las regiones costeras y de la cuenca del Lago de Maracaibo adoptó al santo con una fuerza espiritual inmensa, pero reconfiguró el culto católico tradicional dotándolo de su propia herencia cultural, rítmica y dancística. Nació así el Chimbánguele, una festividad caracterizada por el sonido de una batería de tambores específicos, cantos de llamada y respuesta, y una dinámica donde el santo es bajado de su altar para bailar e interactuar directamente en las calles con sus devotos.

‎A lo largo de los siglos XVIII y XIX, la devoción comenzó a trepar las laderas de la Cordillera Andina, penetrando en los estados Mérida y Trujillo a través de las rutas comerciales y humanas que conectaban las zonas bajas y panamericanas con los asentamientos de montaña. En los Andes, la devoción tomó un matiz particular:

‎ En las zonas altas de Mérida (como Mucuchíes), surgieron los Giros de San Benito, danzas de tejer cintas con una estructura más ritualizada y la presencia de artilleros que disparan trabucos en honor a las cosechas.

‎En el estado Trujillo, poblaciones como Betijoque, Sabana de Mendoza y las zonas del eje panamericano consolidaron romerías multitudinarias donde el estallido de los tambores andinos se convirtió en la máxima expresión de fe popular en las fechas decembrinas.

‎VII. SAN BENITO DE PALERMO EN EL SENTIMIENTO COMUNITARIO DE CARACHE

‎En el hermoso y fecundo valle de Carache, la "Tierra de la Amable Libertad", la presencia de San Benito de Palermo posee una identidad propia, impregnada de respeto, fe agraria y sencillez vecinal. La devoción llegó al territorio carachero de forma paulatina a través de los vínculos históricos y los intercambios comerciales con la zona baja del estado y la zona panamericana trujillana.

‎A diferencia de las ruidosas y multitudinarias manifestaciones de las costas lacustres, en Carache la adoración al Santo Negro se caracteriza por una espiritualidad más íntima, familiar y profundamente ligada al ciclo de la tierra. Su imagen se venera de forma muy especial durante el mes de diciembre y en las festividades de los Reyes Magos a principios de enero, integrándose perfectamente al calendario de las celebraciones navideñas andinas.

‎La fe comunitaria en Carache se expresa a través de tres dimensiones fundamentales:

‎1. Las Novenas Domésticas y los Altares de Caserío: En los diferentes caseríos, aldeas y sectores del casco central de Carache, las familias custodian imágenes del santo (muchas de ellas talladas en madera por artesanos locales o heredadas por generaciones). Durante sus fiestas, se organizan novenarios en los hogares, donde los altares se adornan con las flores más hermosas del campo carachero, luces, velas y cintas de colores. Las casas abren sus puertas para que los vecinos compartan oraciones y cantos.

‎2. Las Promesas Agrícolas y de Salud: Siendo Carache un pueblo de profunda tradición agrícola, San Benito es invocado como el gran protector de los campos. Los agricultores le ofrecen promesas y le piden su intercesión para el buen desarrollo de las cosechas de café, hortalizas y frutales, así como la llegada oportuna de las lluvias y la protección de los animales de cría. Asimismo, es el santo al que las madres y abuelas encomiendan la salud de los enfermos, pagando las promesas con ofrendas de cera, flores o vistiendo a los niños con pequeños hábitos franciscanos marrones.

‎3. El Encuentro con la Parranda Carachera: El elemento distintivo de la devoción en Carache es su acompañamiento musical. El santo no camina solo en procesión; su recorrido por las calles empedradas y los caminos de tierra se hace al compás de la Parranda Carachera, los aguinaldos tradicionales y los cantos de cuatros, violines y maracas locales. Esta fusión mágica demuestra la capacidad de Carache para recibir una devoción universal, abrazarla con el alma andina y convertirla en parte viva, noble y eterna de su propio patrimonio cultural.

Un hito histórico en la fe andina: La entronización de las Reliquias Sacras de San Benito de Palermo

La profunda devoción y el fervor religioso que el pueblo occidental venezolano ha professado históricamente hacia el «Santo Negro» alcanzaron un capítulo memorable para la fe local y la memoria histórica del estado Trujillo.

Entre el 6 y 7 de junio de 2026, las comunidades andinas fueron testigos de un acontecimiento eclesiástico sin precedentes: la llegada e entronización oficial de reliquias de primer grado (fragmentos óseos extraídos de su cuerpo incorrupto en Sicilia) y de segundo grado, procedentes directamente de Italia.

El viaje desde Sicilia hasta los Andes venezolanos

Una delegación oficial de frailes franciscanos, encabezada por Fray Fernando Trupia (OFM), Custodio Oficial de las Reliquias de San Benito de Palermo en Italia, se trasladó desde Europa para entregar formalmente estas sagradas partículas a la feligresía trujillana. Durante el emotivo encuentro, el custodial fray destacó la vigencia del legado espiritual del santo, calificándolo como un «hombre sin fronteras» cuya vida de humildad cala fuertemente en América Latina. Según Fray Trupia, el envío de estas reliquias sagradas a los estados Zulia, Mérida y Trujillo responde al extraordinario e histórico fervor con el que el pueblo venezolano custodia su memoria.

Manifestaciones culturales y fervor litúrgico

El regocijo espiritual se reflejó en las parroquias eclesiásticas receptoras, entre ellas la iglesia San Juan Bautista de Carache, así como las comunidades de La Mesa de Esnujaque (municipio Urdaneta) y Tuñame. El recibimiento combinó la solemnidad de la liturgia con las expresiones más autóctonas de la cultura popular:

  • Rito Litúrgico: Se celebraron misas solemnes en las que el relicario con los restos óseos del santo fue expuesto junto a la imagen procesional, bendiciendo a los presentes antes de recorrer las calles principales en procesión.
  • Tradición Folklórica: La llegada de la comisión siciliana fue festejada con pasacalles y bailes tradicionales conducidos por las icónicas comparsas de «Los Giros» (manifestación que data de 1933 en La Mesa de Esnujaque) y las «Indias de San Benito», cuya música resonance al compás de violines, cuatros, maracas y el irremplazable retumbar de los tambores.
  • Durante la actividad, el portavoz franciscano enfatizó que la entrega de estas reliquias de primer y segundo grado en varias parroquias eclesiásticas de los estados Zulia, Mérida y Trujillo responde a la inmensa e histórica veneración que despierta el «Santo Negro» en todo el occidente venezolano.

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Este histórico acontecimiento, ampliamente difundido a nivel nacional por medios como Globovisión y Venezolana de Televisión (VTV), reafirma el compromiso de los vasallos, devotos y de toda la comunidad eclesiástica de Trujillo por preservar y honrar el legado cultural y espiritual de San Benito de Palermo en nuestro suelo.





martes, 12 de enero de 2010

Vasallos de San Benito de Carache


Fundación Cultural "Romerías de San Benito de Palermo"
Sector Cerro La Cruz Carache Estado Trujillo Venezuela  CP 3123
Teléfonos: 0426-1763874

Efemérides Local : 28 de Diciembre, Celebración del día del santo negro en la Comunidad

Reseña histórica  de San Benito de Carache

La manifestación cultural  “Tambores de San Benito de Palermo” para nuestro núcleo familiar se inicio en el año 1945, fecha en la cual el abuelo y mayordomo Sr. Felipe Materano nacido en Carache años 1900 – 1972. Adquiere una pequeña imagen de santo negro, inmediatamente la manda a bendecir en la antigua iglesia parroquial y es allí cuando comienza el ritual con devoción al Santo. El mismo Felipe con la ayuda de sus hijos y vecinos se atreven a confeccionar un juego de cinco (05) tambores tallados en madera ubicada en el sitio conocido con el nombre de Moroturo que era donde vivía la familia para aquel entonces.

Para aquella época en las zonas altas del estado ya se conocía el baile de la media botella dedicada a San Benito de Palermo, este grupo de vasallos oriundos del sitio antes mencionado aprenden el oficio por tradición oral y comienzan a cumplir con los velorios los cuales emanan de la fe y adoración que la gente le tiene al Santo Milagroso.

Descripción del Ritual  (Pago de Promesa) 

El ritual que se desarrolla en todo velorio por la combinación de percusión de tambores (conocido como Chocho), cantos de versos con rima consonantes y movimientos dancísticos, tienen también tres (03) partes que comprenden la ceremonia completa.

Una vez que comienza a sonar el tambor arriero, el mayor, medio golpe y las dos requinta, es porque ya el santo esta en su debido lugar adornado con variedad de flores alumbrado con velas o velón y en el  centro de la mesa aparece una botella de miche anisado que es parte del pago de la promesa ofrecida por el dueño de la casa o responsable del velorio. Esta primera parte se inicia generalmente con versos improvisados por parte del capitán de cantos todos dedicados al santo y la mitad de cada verso es contestada y repetida por un grupo de vasallos (cantidad indefinida) que conforman la coreografía del ritual. Anteriormente era casi nula la participación de las mujeres y niños en este ritual. Actualmente y en nuestro grupo hay damas y muchachos capitanes de canto  que se han formado en la comunidad del Cerro de la Cruz, que es donde actualmente tiene fijada su sede dicha agrupación cultural.

Versos cantados por los Vasallos ( Capitanes de Cantos)

Existe un grupo de versos muy comunes entre los cantores de velorio de San Benito de los cuales podemos mencionar algunos:
                 I                                                                         II     
En el nombre de dios                                            Que bonito quedo
Voy a comenzar                                                     El ramito de flores
A cantarle a Benito                                                 y a mi padre Benito
Que está en el altar                                                le da sus olores

               III                                                                         IV

Por el juego de tambores                                     San Benito es negro
Voy a comenzar                                                   pero delicado
Y de uno por uno                                                 el que le haga un desprecio
Los voy a nombrar                                               póngale cuidado

En la segunda parte se ofrece la promesa al santo nombrando necesariamente a la persona que le está pagando parte de la promesa o le está ofreciendo un obsequio, que igualmente comprende el ritual completo. La mejor explicación de esta parte se puede expresar en verso:

                 I                                                                         II     
Óigame San Benito                                        y en este momento
Que le voy hablar                                           la voy a nombrar
Por hay esta una persona                              es fulano de tal
Que se va a portar                                          que le vino a pagar

               III                                                                         IV

Usted con su poder                                         Aquí esta la promesa
Lo (a) puede ayudar                                        ya la recibió
Y en la hora de la muerte                                y en su lindo altar
Lo (a) viene encontrar                                     que bonito quedo
                                                                         y el señor capitán
                                                                         de testigo sirvió

En la tercera y última parte el habilitado capitán del canto toma la promesa u obsequio en sus manos que bien pudiere ser una botella de miche, dinero en efectivo, una imagen de otro santo y en los campos es muy común que se ofrezca una gallina o gallo, un chivo o un marrano, entre otros. Y le solicita el permiso al santo para bailar la promesa u obsequio. Hasta este momento los vasallos no han  parado de tocar, cantar y bailar.
  Para culminar la  tercera parte del ritual la versación reza de la siguiente manera:
                          I                                                                      II
Del cerro he venido                                           hay esta la promesa
Siguiendo una estrella                                       se puede bailar
Solicito el permiso                                              con mucho cuidado
Para bailar la botella                                          no la valla a pisar 

              III                                                                      IV

Porque si la quiebra                                            A la iglesia yo voy
La puede pagar                                                   a cantar aleluya
Ella es para los vasallos                                      óigame capitán
Que quieren tomar                                               hay le queda la suya


Cabe destacar que todos estos versos son de autor anónimo, también vemos que hay dos capitanes uno de canto y otro de guardia y custodia de los bienes de San Benito, este último es quien levanta la botella y se encarga de hacer el brindis a todos los vasallos y vasallas primero, y luego a todos los presentes.
Al final del ritual característico de esta zona, y una vez que el capitán levanta la promesa es señal de que ha culminado la ceremonia, siempre y cuando no aparezca un ladrón que toma de sorpresa al custodia de la promesa y se la roba,  si este es el caso, se dice otra cantidad de versos anunciando castigo al ladrón, quien debe devolver la promesa y ser castigado por medio de azotes simulados, para poder lograr el perdón por parte del San Benito. Al final entrega la promesa robada, la baila y queda absuelto de toda pena y castigo. Si la promesa es una botella de miche igual es compartida entre los presentes y si es otro tipo de promesa la misma es entregada al santo.

Actualmente el administrador responsable del grupo “Tambores de San Benito de Palermo” es el ciudadano: Gonzalo A. Trompetero Materano y la imagen que hoy día sacamos de romería por todas las comunidades, es una talla en  madera elaborada por la artesana ya fallecida Lorenza Bastida quien era oriunda y vecina de la población de Burbusay Municipio Boconó Estado Trujillo.

Instrumentos de percusión utilizados por los Vasallos  

Esta agrupación cuenta con un nuevo juego de tambores adquiridos por MPPC y donado a la agrupación en el año 2008. Últimamente a esta manifestación se le han incorporado otros elementos coreográficos como lo son: el juego del puñal, el baile de la mula, una florecita, una gaita y algunos destellos sobre toques de samba y calipso característicos de las zonas bajas del estado. El fuerte de nuestro grupo sin lugar a duda es el ritual del baile de la media botella  de San Benito de Palermo.
Los dueños del Santo en la actualidad  siguen siendo de la familia Materano la cual está integrada por ocho (08) Hermanos seis (06) varones y dos (02) hembras, todos sabemos el oficio de tocar tambores y dos de ellos son capitanes de canto: Gonzalo y Germán en este caso aprendimos el ritual por tradición familiar  debido a que  a todos nos enseño nuestra madre Juana Francisca Materano, el resto de los hermanos:  Ubencio, Gerardo, Lesbia, Alba, Héctor y Javier todos de apellido Trompetero Materano conforman una familia de Vasallos dentro de la comunidad.




Existen varios capitanes de canto y muchos ejecutantes del tambor  que también forman parte de nuestra agrupación cultural entre ellos podemos mencionar:
VASALLOS CAPITANES  DE CANTO
Cecilio Cornieles
Rafael José Bravo
Roberto Fuentes
Miguel Canelón
José M. Fuentes
María G. Hidalgo
Laura Materano
                                                                                                                           
VASALLOS TAMBOREROS
Pedro Segovia
Julio Segovia
José Durán
Carlos Bravo
Luis  A. Graterol
Carlos L. Graterol
Juan R. Villegas
Luis  A. Villegeas
José A. Villegas


FUNDACION CULTURAL ROMERIAS DE SAN BENITO.
PROGRAMACION DE PROMESAS, ENCUENTROS, ROMERIAS Y VELORIOS DE SAN BENITO DE PALERMO MUNICIPIO CARACHE ESTADO TRUJILLO AÑO 2012.
FECHA                   LUGAR                       PERSONA RESP.             TIPO DE EVENTO
26/05/         Calle San Juan-carache    Ana Aguilar                        Promesa
16/06/       Cerro de la Cruz-Carache  Feliz Hernandez             Promesa
07/07/  Cerro de la Cruz-Carche         Cecilio Cornieles              Promesa
25/08/  Sector los Sauces-Carache    Maria Hidalgo                     Promesa
15/09/    Veroes Edo Yaracuy   Dila Gutierrez                               Encuentro
13/10/   Centro de Carache          Jorge Perez                               Romeria
17/11/    Cerro de la Cruz-Carache             Zulay Valera                  Promesa
15/12/  Trapiche Mirinday-Carache               Mauro Dueño            Promesa
26/12/   Sector 4 Vientos-Carache              Isabel Gil                       Promesa
27/12/  Sector Patiesitos-Carache            Jesus Alvarez                      Promesa
28/12/  Sector La Platera-Carache       Fatima Benitez                    Encuentro
29/12/  Calle Carabobo-Carache           Prof. Quevedo                Promesa
30/12/   Estadiun-Carache                         Jacinto Toloza          Romeria.
REPRESENTANTE LEGAL: GONZALO TROMPETERO
 




San Benito de la Parroquia Cuicas


San benito del Cerro de la Cruz de la Misiòn Carache
Realizan esta manifestaciòn durante 58 años desde la poblaciòn de La Laguneta y Juana Francisca Materano Montilla( de Trompetero) 21-Agost-1935 lo trajo por herencia esta tradiciòn y promesa a Carache en la actualidad quienes estan a cargo de las actividades es el grupo "Mama Juana" realizan las Romerìas, Velorios

San Benito de Palermo. O Benito "Palermo", como le dicen. Llamado El Negro, o El Moro. Hijo de esclavos africanos oriundos de Mauritania, en el Norte de África. Nace en aquella Sicilia de la Magna Grecia, que tantos mártires cristianos produjo en tiempos de las persecuciones imperiales, y tantos esclavos había dado a la arena de los circos. Niñez y juventud se consumen, como rochano de pastorea y pastor él mismo. De gran ingenio y diligencia en la labranza, consumado gañán, lector de "cabrillas", y artesano de aperos, logra acumular el precio de su rescate. Compra una yunta de bueyes con la que trabaja "por su cuenta". Tocado de la fe, se hace anacoreta, el camino místico de Rosalía. Frisando los 25 años funda un convento franciscano, cuya Orden ha abrazado, en Monte Pellegrino, cerca de Palermo, La poca costumbre de ver un negro vistiendo traje clerical, fue motivo para que a Benito lo agrediesen con burlas y hasta maltratos, lo que soportó con humildad, no sin padecer físicamente el esfuerzo de la contención. En cierta oportunidad, lo que pudo haber sido un acceso hipertensivo, le provocó una fuerte hemorragia nasal.
Algunas veces se le atribuye a Benito de Palermo "el verbo sublime" y la facundia del San Benito de Nursia, fundador de la Orden Benedictina, Padre de la Iglesia cuya vida cabalga entre los finales del siglo v y comienzos del VI (480-543), Este de Palermo es del siglo XVI, con la humildad como su mayor atributo, junto con su extrema bondad. Sus émulos americanos van a ser San Francisco Javier, Patrono de los esclavos en la Cartagena de Indias, y San Martín de Porres, que empezó a hacer milagros "por Juego", con cosas triviales. La muerte de Benito de Palermo acaece en esa ciudad, en 1589.
Una vieja Novena del Santo, en florido lenguaje gongorino, exalta sus virtudes y celo místico:
"Portentoso Padre Benito de Palermo. Esplendor de la región seráfica, ejemplar de virtudes y espejo de santidad, sol místico a quien las sombras de su color añaden belleza. La santidad es, en su oscuridad, la mas clara antorcha".
Y, por supuesto, no habrían de faltarle "loas", y "gozos":
GOZOS
El espíritu abrasado
de caridad os inflama
y por eso tenéis fama
de milagroso encumbrado;
así lo confiesa a gritos
todo el mundo en general.

Líbranos de todo mal.

A ciegos, cojos, quebrados,
en sus males remediáis,
y del sepulcro sacáis
los muertos resucitados,
y según yo lo medito,
sois remedio universal.

Líbranos de todo mal.

Benito pertenece a esa estirpe celestial de intercesores eminentemente familiares, a diferencia de otros santos respetuosamente distantes, A Juan se le dice "cabeza pela" y se le zarandea. A Rosalía. Antonio y Benito, se les tutea, se les reclama, se les regaña y se pelea con ellos. Son santos parranderos, son santos del pueblo. Los otros son de sus Señorías.
Si la Chiquinquirá había llegado a costas zulianas nauta in tabula sacra, Benito llegó con los esclavos negros al Gibraltar lacustre.
La falta del relato histórico de su devoción en nuestras tierras, está muy cumplidamente sustituida por el mito, por la leyenda.
En España estuvo difundido el culto de San Benito de Palermo, desde finales del propio siglo XVI. De esa centuria data la Tabla policromada existente en el Museo Provincial de Valladolid. Y en Cataluña es muy popular el “Beneditíño", cariñoso diminutivo que lo distingue del Benedicto de la Regla.
En el Medioevo se le dijo "Babilonia" a Roma, tal vez para homologar la capital cristiana del Lascio, a la metrópoli de Nemrod en el Caspio, centro de las antiguas religiones orientales.
Quiere la leyenda que Benito sea el producto de unión adulterina de la esposa de un "Rey de Babilonia" con un negro que le servía de esclavo. La reina adúltera repite con su hijo negro lo de Moisés, lo coloca en una pequeña cuna-balsa de junco y lo echa al río. Lo rescata Santa Efigenia, quien lo educa. Luego alcanzará la santidad,
Quiere la otra leyenda que el esclavo de un barco negrero establezca amistad con el cocinero portugués, quien regala al esclavo una imagen del santo. En una tormenta el santo salva la tripulación, pero el esclavo pierde la imagen en la pelea con el agua. Ya en Gibraltar el negro sufre enfermedad que lo postra. Benito lo cura con un nuevo milagro. El negro agradecido trata de reproducir al santo en una talla de madera, y a falta de mejor pintura, lo pinta con hollín y aceite de coco.
Ciro Urdaneta Bravo, en su "Maracaibo, Historias y Leyendas", agrega una tercera. El diálogo entre Jesucristo y San Benito. Cristo le ofrece a Benito como día el Viernes Santo y Benito protesta, le asignan entonces el 27 de diciembre. El Santo pide una semana para celebrarlo, como lo hace todavía en Gibraltar, Bobures, Betijoque y Chejende.
Todos los pueblos de la costa Sur del Lago son devotos de San Benito. Gibraltar le hace fiesta el 27 de diciembre, Bobures le hace procesión el 1" de enero. La tradición se difunde a derecha e izquierda de Gibraltar, por dos vías, la oriental, por el camino de Los Carora, va a Monay, Quediches, El Empedrado, y sigue a San Miguel y Siquisique, y otros pueblos del Estado Lara. Por Palmarito coge para Mérida, Las Piedras, San Rafael; y a pie se va para Betijoque y Sabana Libre, Granados y Sabana Grande.
Después de la Virgen de la Candelaria, el santo de mayor devoción , es San Benito, que con Isidro, San Juan y Rosalía, forman la devoción de santos cosecheros. San Benito de esta parte alta del Estado Trujillo , como ya se indico,


se difunde a lo largo de la cordillera trujillana en sus estribaciones del noroeste, Carache, La Concepción de Carache, Chejende son las localidades donde mas se ha arraigado esta tradición; en esta ultima población está domiciliado en Nariguete. Por 1910 lo tuvo en Monay una “Esclava del Santo”. En rústico cobertizo se le rendía culto y desde allí salía a sus parrandas. Esta buena señora le entregó antes de morir, al Padre Domingo Antonio Arellano, quien encargó de su culto a la señora María del Rosario Márquez; ella se convierte por este mandato, en la “Esclava” chejendina del Santo. Después continua la “Esclava” Carmen Arrieche, nieta de María del Rosario.
A la usanza de los viejos santos “amos” y mandones, Benito tiene su Capilla, su Esclava, sus Vasallos, sus capitanes, su tropa, sus tambores y sus banderas.
San Benito tiene un Capitán mayor, y cuatro Capitanes que se ocupan de diversos menesteres durante las ceremonias. Capitán “recogedor de promesas”; Capitán “cargador de promesas; capitán “de agua y comida” (en los velorios) y Capitán “apartador”, que se encarga de “hacerle sitio a los vasallos bailadores”.
En su casa y capilla puede recibir “promesas” y aceptar velorios. De su capilla sale con la imprescindible aquiescencia de la Esclava, a la que se "pide" el santo con antelación. Sale a las siguientes funciones:
Romería. Para recoger promesas,
Rogativa. A solicitud de los habitantes de algún caserío o comarca, cuando el prolongado verano amenaza con agostar cosechas o secar manantiales.
A un velorio. Gran promesa que reviste características especiales.


Los tambores. Los Chimbangueles cuentan con cinco tambores: Mayor, segundo y tercero; respondón, medio-golpe y requinto. Los de Chejende actualmente son cinco: el arriero, el medio golpe, la requinta, la media requinta y el tambor mayor. Hubo un sexto tambor, hoy en desuso, la contrarrequinta, de muy difícil ejecución ("un tambor muy bravo" nos informó Miguel Velásquez). El arriero es el marcador del paso, con un golpe duro, seco y continuo. Su vivacidad señala el ritmo del conjunto. El medio golpe, sigue su paso con dos percusiones seguidas, una pausa y dos nuevas percusiones, la pausa la marca el tamborero con "la mano libre" sobre el parche. Decimos, mano libre, pues los tambores cuelgan por medio de una cincha sobre el hombro del tamborero "a la bandolera". La requinta tiene un tono agudo y un ritmo acelerado. La media requinta da el más agudo de los tonos y tiene el más vertiginoso de los ritmos, su ejecución requiere gran maestría. Por último, el tambor mayor, de marcha lenta y tono grave, acompaña pausadamente los otros tambores.
Al abandonar su capilla en recorrida. San Benito sale con su corte de capitanes y vasallos, al son de los tambores, enarbolando la bandera amarilla con letras negras.
Benito se va
regando las flores.
Y deja su capilla
llenita de olores.

Digamos que viva
la bandera amarilla.
Le canta Benito
sentado en su silla.

Al detenerse en alguna casa para ser "besado" por la familia, o recibir una promesa, se iza en la puerta la bandera amarilla, en señal de "detenida". Los vasallos que se hubiesen rezagado, apresuran el paso para cumplir en el sitio de la "detenida", sus respectivas obligaciones.
Al llegar a un poblado, se cambia de bandera. Se enarbola la bandera blanca con letras rojas, cuya leyenda dice; "Fiesta de Benito".
Ha llegado Benito
regando las flores.
Y a todas las casas
le deja sus olores.

Benito se va
regando las flores.
Y deja las casas
llenitas de olores.

¿En qué consisten las promesas al santo? en dinero, en ex-votos, en especies, incluso animales, en aguardiente, "para llevar" o para "bailárselo allí mismo", en velas.
La casa improvisa altar, y el Capitán dialoga con el santo:
Óigame San Benito
lo que le vengo a hablar.
Es una promesa
que le van a pagar.

El velorio. Es la fiesta por excelencia, de San Benito. Se promete un velorio en graves contingencias o tribulaciones, cuya casuística es innumerable- Se paga el velorio en señal de que el Santo "se ganó la promesa". La casa donde va a celebrarse el velorio se convierte en el centro de atracción del lugar. Desde temprano comienzan a llegar los " convidados" de "afuera". En la casa campesina, muebles y menajes del vecindario se ponen a contribución.
El santo es colocado en altar o paramento profusamente adornado. El Capitán mayor cine la "saya", desflecado delantal de palmiche, y presenta al santo el Velorio en nombre de los oferentes, mediante el canto-diálogo:
Óigame San Benito.. .
lo que le vengo a hablar. . .
Este es un velorio
que le van a pagar.

Al son incansable de los tambores se canta:
Negra fue Santa Efigenia
la madre de San Benito,
Negros fueron los tres clavos
con que clavaron a Cristo.


EL BAILE DE LA MEDIA BOTELLA


Uno de los componentes rituales de mayor jerarquía en el velorio, es el "baile de la media botella". En el suelo, frente al santo, se coloca la botella de aguardiente, sobre la cual se danza con particular y equilibrada coreografía, de pasos muy bien aprendidos. Es un baile individual al compás de tambores y canto, o pueden ejecutarlo 2 bailadores.
La media botella
la voy a bailar.
Con mucho cuidado
no se vaya a quebrar.
Y se baila botella tras botella. Cuando se tarda en traerla, los vasallos la reclaman
Dónde está la "porronga"?
—la quiero bailar
Dónde está la porronga?
—la quiero bailar.

La petición la hace el vasallo-coreuta con acompañamiento del resto de los vasallos.
Cuando los capitanes notan que la vivacidad del ritmo, la cadencia de los tambores, languidece, estimulan al marca-paso (arriero) con su grito: Arrierooooo!! o Arriba Chocho"! (al conjunto de San Benito se le llama los chochos). O con esta canta:
La flor amarilla
y la colorada.
Dice San Benito,
arriero no para,

Durante el velorio se produce en determinados momentos, un cambio de "tonada" en los tambores. De especial cadencia es la "chimbonga", posible contracción de "chimbánguel".
Dentro de la coreografía por parejas, destaca en el festival una especie de danza "armada", que recuerda las danzas de "acuchilladores", danzas "de espada" y de "puñales", de antiquísimo origen en Italia, con el nombre de "matachins", escenificadas en "momerías" y "mourisquettes" "profanos", y luego en los bailes devocionales "a lo divino". Recuerda, por supuesto, la batalla del Tamunangue. Este desafío de San Benito lo ejecutan dos capitanes, llevando por "armas", una flor cada uno, o un "cabo" de vela,
Ay, Ay, Ay sampablera
que te pica el pescao!!
Yo a Moporo no voy
a bailar empinao.
Yo a Moporo no voy
—a bailar empinao.
Si te pica el pescao
no te dejéis picar.
Si te pica el pescao
—no te dejéis picar.
Si te patea la muía
no te dejéis patear.
Si te patea la muía
—no te dejéis patear,
Si te coge en el suelo
te puede matar.
Los vasallos-bailadores se agazapan, contorsionan y yerguen, dibujando en el aire "molinetes" y "barre-campos", enfrentándose "en guardia ", arremetiendo o "atajando", al tiempo que se canta, señalando hacia el santo:
Yo tengo puñal
pero no p'a matar.
Es p'a la defensa
de mi General.
Es p'a la defensa
de mí General.

Y de tiempo en tiempo, se estimula al arriero.
Le digo a los tamboreros
que no dejen de tocar.
Dónde está la botella,
la queremos bailar.
Dale gracias a Dios,
que llegó el manantial.
Dale gracias a Dios
—que llegó el manantial
El dueño del velorio
se ha sabido portar.
El dueño del velorio
—se ha sabido portar.
San Benito en la tierra
con su poder obrará,
Mi padre San José
le floreció la vara.
Ay , Ay, Ay Sampablera"
que te pica el pescao.
Ay, Ay, Ay Sampablera"
que te pica el pescao. . .
Yo a Moporo no voy
a bailar empinao,

Riquísima es la variación del baile en la fiesta de Benito, sin faltar "fundidos" y "arrodillamientos".
Con el aguardiente de las "medias" botellas o "porrongas", se baña al santo. El "miche" se recoge y consume ritualmente, por capitanes y vasallos. Se reparte aguardiente a vasallos, capitanes, tamboreros y circunstantes, "hasta decir ya'stá bueno". Se come el sancocho de medía noche en los velorios de tronío, los "veloriones", como se los llama.
A la mañana siguiente se despide Benito "regando las flores". Pero antes, a la hora del alba, se le canta "su" Avemaría:
Ya es hora de darle
1' Avemaría al Santo.
Déjenme mi Santo negro»
que yo no lo quiero blanco.

En el ambiente queda flotando el recuerdo del "chocho". Las viejas palabras —ahora sin sentido— del bozal negro, del yoruba, mandinga o congo, deambulan por los aires, como ciego sin bordón.
Chocho, "belecé".
Agua p'a los gallos
que se mueren de "sé". . .

San Benito viene del Panteón Yoruba. San Benito viene en carne y hueso desde Mauritania hasta Sicilia; de Palermo a España y Portugal en la católica advocación de su nombre. A Gibraltar de Maracaibo, viene con la negra menta, a representar Oggún, una de las siete potencias del panteón yoruba, en la santería venezolana.
Como santo es el taumaturgo intercesor ante el Trono celestial, tocado de la gracia. Como personificación del dios yoruba, es un Orisha, Y entonces puede decir Benito con Nicolás Guillen:
Yoruba soy.
Soy Lucumí.
Mandinga, congo,
carabalí.
Tenía que prender Benito en los hijos de las camaroneras de Monay, donde, como hemos dicho, vivieron gentes de nación Mina. Cuando Chejende nace a la vida civil (1866), ya la trata de esclavos negros estaba virtualmente extinguida; en Venezuela decreta José Gregorio Monagas su abolición en 1854.

Las 7 potencias yorubas son: Abátala, Elegguá, Orunla, Changó, Oggún (u Oggún), Yemayá y Oshún.
Hemos hablado del origen adulterino de San Benito en la mitología maracaibera del Santo (hijo de la esposa de un Rey de "Babilonia", etc.), Oggún es hijo adulterino de Abátala, quien lo abandona en un bosque, allí lo encuentra Elegguá (sincretizado en Santa Efigenia), quien lo salva y cría.
Según la mitología maracaibera, a San Benito lo pinta su imaginiero con hollín y aceite de coco. El coco y las conchas marinas entran en las prácticas adivinatorias yoruba, y de éstos, la palmera es uno de los árboles sagrados.
San Benito es liberador de esclavos aherrojados y aparejador de los hierros del arado. Oggún es patrono del hierro y el acero, los metales pesados para hacer el cuchillo de los sacrificios. El puñal del vasallo de Benito:
Yo tengo puñal
pero no p'a matar.
Es p'a la defensa
de mi General.

¿Qué animales se le sacrifican a Oggún?: Gallos, rojos y blancos.
Chocho belecé
Agua p'a los gallos
que se mueren de "sé".

Esos gallos de los "chochos" son los gallos de Oggún.
San Benito es protector de cazadores y médico de las afecciones dermatológicas, especialmente los tumores de piel, aunque "cura" otros. Protector de la estabilidad laboral y contra la mala intención de los enemigos.
Oggún enseñó a los hombres a cazar. Los yorubas invocan a Oggún cuando inician una partida de caza o cuando van a la guerra.
La planta específica de Oggún es la mora (solanum nÍgrum) y su especialidad médica, piel y tumores, como Benito. Recordemos de paso que la "yerba mora" es específico contra el Herpes Zoster.

La amarilla bandera de Benito y la bandera blanca, ostentan los colores de Oggún y de Changó. Son corrientes esas asociaciones, y a menudo Oggún se acompaña con Elegguá una de los más poderosos Oríshas.
En el aparato ritual de San Benito, cuando en el altar, su capitán mayor (el Omo-Orisha o sacerdote), bate la saya de palmiche, pronuncia con unción, haciendo reverencia, la palabra "Chereré". ¡Oh mágica energía del verbo! El "acheré" es la maraca invocatoria de Oggún, "Aché" es gracia y poder, en la "teología" yoruba; y "ACHE - ARERE, la respetuosa invocación a Oggún, al final de su oración.


ORACIÓN DE OGGÚN
"Aguanilleo Oggún Aribo, Aguanilleo Oggún Aribo, Egún eko mare ho moriré. Ekún eko mare ho moriré. Areré. Agüere Aribo orno ríre ogunde Bamba aguanílle Oggún. Aribo aguanílleo Oggún aribo. Egún eko mare ho moriré Areré ho moriré Areré he aribo llanya Oggún Areré. Arereo he aribo lanya Aguanilleo Areré, Arereo aguaniueo. Oché Oguña Areré O he Arigoñañá. Aché-Areré. Hoé Arigoñañá Oggunda".
(González-Wippler, Migene, Santería.
Magia Africana en América Latina.
PG. 52. ED. Diana, Méjico, 1976.
La voz "chimbanguele" es de origen Bangala (Acosta Saignes). En Cuba se conoce el nombre de kimbangala para señalar negros congoleses, y en Caracas se aplicó también este término.
Los tambores yoruba son: el lyá, el Itótele y el Okónkolo, El Okónkolo "base sobre la cual hablan entre sí los otros tambores", es nuestro "arriero"

Investigación realizada por:
Gonzalo Trompetero 2013
Lic Alexis Emigdio Álvarez
Coordinador de Cultura del municipio Carache
Festival mayor de las artes- capitulo danza
Trujillo edo Trujillo 2009
Investigaciòn anexa : Carlos E Rodrìguez A 2010